Juan 3:1

Y HABÍA un hombre de los Fariseos que se llamaba Nicodemo, príncipe de los Judíos.

Juan 3:2

Este vino á Jesús de noche, y díjole: Rabbí, sabemos que has venido de Dios por maestro; porque nadie puede hacer estas señales que tú haces, si no fuere Dios con él.

Juan 3:3

Respondió Jesús, y díjole: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere otra vez, no puede ver el reino de Dios.

Juan 3:16

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado á su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

Juan 7:50

Díceles Nicodemo (el que vino á él de noche, el cual era uno de ellos):

Juan 7:51

¿Juzga nuestra ley á hombre, si primero no oyere de él, y entendiere lo que ha hecho?

Juan 19:39

Y vino también Nicodemo, el que antes había venido á Jesús de noche, trayendo un compuesto de mirra y de áloes, como cien libras.

Una figura exclusiva del cuarto Evangelio

Algunas personas en los Evangelios cambian de rumbo en una sola tarde, dejando al instante las redes de pesca o el banco de los tributos. El caso de Nicodemo es distinto. Mencionado únicamente en el Evangelio de Juan, es fariseo, maestro reconocido en Israel y «principal entre los judíos», es decir, miembro del Sanedrín en Jerusalén. Tiene un prestigio que cuidar y toda una vida dedicada al estudio de la Ley. En lugar de resumir su historia de golpe, Juan nos permite seguir su evolución a través de tres escenas repartidas a lo largo del ministerio de Jesús.

Las tres apariciones de Nicodemo en el Evangelio de Juan

Primera escena: preguntas en la noche (Juan 3:1–3, 16)

En Juan 3, Nicodemo acude a Jesús de noche. Comienza con cortesía y respeto, reconociendo que nadie puede hacer las señales que Jesús realiza si Dios no está con él. Jesús va directamente al fondo de la cuestión: quien no nace otra vez (o «de lo alto», pues el adverbio griego anothen abarca ambos sentidos) no puede ver el reino de Dios. Cuando Nicodemo pregunta desconcertado cómo puede nacer un hombre siendo ya viejo, Jesús le habla del viento del Espíritu, de la serpiente levantada por Moisés en el desierto y del amor de Dios al mundo en Juan 3:16. Aquella noche Nicodemo se marcha en silencio, pero las palabras quedan sembradas en su interior.

Segunda escena: una voz prudente en defensa de la justicia (Juan 7:50–51)

Meses más tarde, en Juan 7, la hostilidad entre las autoridades de Jerusalén ha crecido y envían alguaciles para prender a Jesús durante la fiesta de los Tabernáculos. Cuando los guardias regresan con las manos vacías, impresionados por la enseñanza de Jesús, los principales sacerdotes y los fariseos los reprenden. En ese instante interviene Nicodemo —a quien el evangelista identifica de nuevo como «el que vino a Jesús de noche»— y pregunta ante el consejo si acaso su ley juzga a un hombre sin haberlo oído primero. Es una intervención jurídica prudente que le cuesta las burlas de sus colegas, pero demuestra que ya no puede permanecer indiferente.

Tercera escena: devoción generosa a plena luz (Juan 19:39)

La última aparición de Nicodemo tiene lugar en la hora más sombría del Evangelio. Después de que Jesús muere en la cruz y la mayoría de sus discípulos se ha dispersado por temor, José de Arimatea solicita a Pilato el cuerpo de Jesús. Con él acude Nicodemo —y por última vez Juan recuerda que era quien antes había ido a Jesús de noche— llevando un compuesto de mirra y áloes de unas cien libras romanas (más de treinta kilos), una cantidad extraordinaria asociada con las honras fúnebres de un rey. El hombre que había empezado buscando a Jesús en la penumbra lo honra ahora abiertamente cuando ya no queda ningún beneficio humano que esperar.

Preguntas para llevar a tu lectura

Mientras lees Juan 3 y sigues los pasos de Nicodemo en el Evangelio de Juan, reflexiona sobre estas preguntas:

  • ¿Por qué crees que el Evangelio incluye tanto llamados inmediatos como procesos lentos y reflexivos como el de Nicodemo?
  • ¿Has experimentado alguna vez la fe como un camino gradual que pasa de las preguntas sinceras en privado al compromiso visible?
  • ¿Cómo renueva tu lectura de Juan 3:16 el recordar que esas palabras nacieron dentro de una conversación nocturna con un estudioso lleno de preguntas?

Sigue leyendo

Lee el capítulo completo de Juan 3 en la biblioteca bíblica, consulta nuestro estudio sobre quién fue María Magdalena en la Biblia —presente también junto a la cruz y el sepulcro en Juan 19–20— o visita nuestra guía sobre cómo empezar a leer la Biblia.

Preguntas frecuentes

01¿Por qué acudió Nicodemo a Jesús de noche en Juan 3?

Como fariseo respetado y miembro del Sanedrín, visitar a plena luz del día a un maestro galileo conllevaba un riesgo real para su posición. Además, en el Evangelio de Juan la «noche» simboliza el tránsito desde la duda hacia la luz.

02¿Qué quiso decir Jesús al hablar a Nicodemo de «nacer de nuevo»?

El término griego «anothen» significa tanto «de nuevo» como «de lo alto». Jesús enseñaba a un maestro de Israel que entrar en el reino de Dios no depende del linaje ni del esfuerzo propio, sino de un nuevo comienzo espiritual otorgado por el Espíritu de Dios.

03¿Qué hizo Nicodemo tras la crucifixión de Jesús?

En Juan 19:39, Nicodemo acompañó públicamente a José de Arimatea para sepultar el cuerpo de Jesús, llevando cerca de cien libras de mirra y áloes, una cantidad propia de un entierro real.

Fuentes

  1. Juan 3 (Reina-Valera 1909)
  2. Juan 7 (Reina-Valera 1909)
  3. Juan 19 (Reina-Valera 1909)